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miércoles, 15 de octubre de 2014
Control de plagas
La diversidad de cultivos y la pequeña dimensión de nuestro huerto nos ayudará a que
haya pocos problemas de plagas y enfermedades. Aunque se tendrá que observar el huerto
para detectar las posibles plagas lo antes posible.
Cuando una plaga o enfermedad es importante puede ser útil aplicar un tratamiento para
disminuirla. No es recomendable utilizar tratamientos químicos en nuestro huerto ya que
generalmente son tóxicos, y no respetan los enemigos naturales de las plagas. Hace falta
buscar soluciones menos agresivas y más ecológicas.
Algunas de las plagas más habituales son:
Los pulgones: son unos insectos muy pequeños que se reproducen muy rápidamente.
Absorben la savia de las plantas, especialmente de las hojas más jóvenes, y provocan el
encorvamiento de la hoja. Hay muchos tipos de pulgones, de diferentes colores (negros,
verdes, grises,….). Vigilaremos la presencia de hormigas y hormigueros. Estas incansables
trabajadoras acostumbran a mantener colonias de pulgones en sus hormigueros durante
el invierno para llevarlos a pastar a los brotes más tiernos de hortalizas a partir del buen
tiempo primaveral.
Casi todas las plantas de nuestro huerto son sensibles a tener pulgones. La primera manera
de combatirlos es cepillando las hojas. Si hay muchos puede ser útil hacer un tratamiento
con agua y jabón. Para casos extremos existen en el mercado insecticidas naturales a base
de Rotenona o Piretrina.
Larvas defoliadoras que se alimentan de las hojas de algunas hortalizas como la col son
un problema normalmente poco importante. Se observan agujeros en las hojas y los
excrementos de la larva al lado. Se pueden eliminar manualmente.
El oidio es un hongo que tiene aspecto de ceniza blanca o grisácea que ataca especialmente
las hojas del pepino, la calabaza o el melón. Primero se deben eliminar las hojas enfermas
lo antes posibles y, en los casos graves, se puede aplicar azufre.
Pudriciones del cuello pueden afectar algunas verduras y suelen ser debidas a un exceso
de humedad que favorezca la infección de hongos que viven en el sustrato. Se debe regar
menos y eliminar las plantas afectadas.
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