Tratamiento y manejo de la semilla
• Extraer la semilla del fruto tomado de la planta ya
maduro.
• Verter la semilla y el jugo del tomate en un recipiente.
Puede agregarse igual cantidad de agua, dejando
reposar a temperatura ambiente.
• Remover diariamente con una paleta.
• Dejar fermentar de 2 a 3 días, dependiendo de la
temperatura ambiental.
• Escurrir y lavar hasta obtener una semilla lo más limpia
posible de la cubierta gelatinosa, para evitar posibles
infecciones que puedan ocultarse en el mucílago que las
recubre.
• Desinfectar las semillas con una solución de cloro al 2%
por 30 seg.
• Secar la semilla a la sombra y a temperatura ambiente.
• Proteger las semillas con un fungicida (por ejemplo
Captan), en un recipiente con la menor cantidad de aire
posible. De no contar con fungicida puede usarse
también ceniza bien seca.
• Refrigerar a 12-13 ºC.
Cuando necesite utilizar sólo una parte de la semilla
refrigerada, compruebe que el envase se encuentre a
temperatura ambiente. Esto es para evitar que se
condense agua en la semilla que regresará al
refrigerador, pues la humedad perjudicaría la semilla.
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