martes, 2 de junio de 2015

Las pasturas en siembra directa

Las pasturas en siembra directa
Cuando se instalan pasturas en siembra directa, al igual que en los cultivos,
los pasos a seguir son los mismos, la instrumentación del sistema es igual, y se
deben considerar los mismos aspectos que para la instalación de un cultivo.
La realización de este sistema de siembra nos permite la inclusión de áreas no
arables por su riesgo de erosión dentro de una explotación, lo que desemboca
en un aumento de la materia seca total producida en el establecimiento.
Con un adecuado control de malezas previo se puede incrementar la producción
de las pasturas degradadas, por ejemplo por invasión de gramilla
(Cynodon dactylon) mediante la inclusión de forrajeras anuales o perennes.
Esta práctica permite la utilización del forraje producido, aún en períodos
de exceso de agua. Un claro ejemplo de ello es la mayor utilización del forraje
de los verdeos de invierno con abundantes lluvias.
Esto se debe al mejor piso que se tiene en siembra directa, aunque no hay
que exceder la capacidad del mismo. Es necesario regular las cargas, principalmente
instantáneas, y la categoría a utilizar. Esta consideración es válida
también para la compactación por el pisoteo animal.
En relación a la instalación de especies forrajeras perennes, las gramíneas se
instalan mejor en siembras en el surco a profundidades no excesivas considerando
su tamaño de semilla, que si se las distribuye en cobertura superficial.
En cambio, para las leguminosas la instalación en cobertura funciona me37
jor que en la línea, aunque cuando estas se instalan en la línea su peso y
nodulación es mayor aunque su población sea menor, favoreciendo una
mayor exploración radicular. Esto permite una mayor supervivencia de
plantas en el verano.
Cuando las pasturas perennes son instaladas en asocio con cultivos de invierno,
la siembra directa presenta ventajas sobre el laboreo convencional,
en relación a la conservación del suelo, la reducción del tiempo improductivo
del suelo y la reducción de costos. Con una sola preparación se instalan
dos cultivos, la pradera y el cultivo de invierno.
Los resultados de los trabajos realizados en este sentido permiten establecer
que la siembra del cultivo en el surco y la semilla fina al voleo determinan
los mejores resultados.

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